Este sistema capitalista al que le llaman neoliberal, me
tiene sentado frente a un computador ingresando ventas de productos que según
la gente son de “primera necesidad”, me parece dudoso aquello: porque no vendo
comida, no vendo camas, ni si quiera vendo drogas, si no que vendo artículos
electrónicos y accesorios para celulares; de manera inminente me surge una
pregunta, esa necesidad de la que hablan mis clientes (como un cargador para su
celular si no estarán incomunicados, cables de audio, enchufes de pared, radios
portátiles, controles universales para televisores, etc.), ¿realmente es un
necesidad intrínseca dentro de ellos?, más bien me parece una necesidad diseñada,
formada e implantada por el sistema, sistema el cual genera necesidades
artificiales y basadas en el consumo, grandes estrategias económicas con
intereses de fondo. A veces siento que
esto se no ha escapado de las manos. Pensé esto cuando mi supervisora me
regañó por no cumplir la meta diria de ventas, si sigo no cumpliendo metas me
despedirán por ineficiente, es decir, por inservible para el trabajo en el que
estoy. Fue en ese momento que me di cuenta que ni si quiera se para quien
trabajo, mi jefa no ganara menos si yo vendo menos, pero si gana dinero por
regañarme y exigirme vender más, no conozco ni si quiera una persona que se
beneficie con mi trabajo realizado, pero de seguro que existen; a lo que quiero
llegar es que las estrategias económicas se gestan en lo macro de alguna
institución para a su vez afectar e influir en lo más micro e inconsciente del
ser. Aquel regaño de mi jefa no duró mucho, debido a que algo fuera de lo común
sucedió esa misma semana y en la siguiente, el Mall Plaza, una de las
instituciones más simbólicas del capitalismo en la ciudad y país, estaba
totalmente rebalsado en gente, rebalsado en plata, en tarjetas, en compras, en
desesperación, casi como una euforia colectiva frente a mis ojos; no solo
cumplí mis metas del día durante esas semanas, si no que las triplique, cambio
repentino que tuvo sentido cuando miré el calendario y noté que estábamos en
las últimas 2 semanas del año, o sea, se acercaba la celebración de la paz, de
la unión, de la solidaridad, la fiesta más esperada por los niños pero no tanto
por los adultos: estábamos a vísperas de la navidad.
Detrás de la fiesta de la navidad existen diversas
costumbres y tradiciones, ente ellas: adornos alusivos, un árbol plástico con
luces y villancicos sonando lo mas polifónico posible, una cena donde se trata
de reunir a la familia, y los infaltables regalos casi como un fin último de la
navidad, lo que resulta contradictorio con el discurso normativo que reproduce
y repite la gente:
·
Estructuras
hegemonizadas dadas por el resto,
Seres
incapaces de un análisis correcto,
El
contexto los hipnotiza pensando que hacen las cosas bien
El
capitalismo un chip implantado en tu cien.
Solo
reproducen el discurso del curso actual,
Es
injusto que reflexionen sin pensar,
Hablan
de la navidad, de su verdadero sentido,
Estar
en familia y celebrar a Jesús en una cena reunidos
La
familia nos educa,
Nos
dicen que los regalos no importan tanto,
Sin
embargo resulta amargo
Que
después de las 12 el único sentido sea ver regalos bajo el árbol.
Resulta una práctica tan internalizada, que abogamos por las
“buenas intenciones” de la navidad (paz, amor, reunión, solidaridad, etc) pero
aun así caemos en el juego de quienes nos tratan de regular, lo hacen a través
de los “dispositivos de orden social”, es decir, escolaridad, religión, medios
masivos de comunicación, entre otras estructuras que se pretende nos eduquen e
informen pero con un material que solo ellos manejan y deciden entregar. Nos
vuelven personas homogéneas, siguiendo un patrón de conducta similar (hablando
en grandes rasgos) ya que les conviene, se les hace más fácil dominar. Entonces,
es ahí cuando mi querida vecina luego de otorgarnos el sermón navideño de
costumbre, hablando de la importancia de la unión familiar por sobre los
regalos, se encontraba en la misma fila de clientes de mi trabajo esperando a
comprar unas carcazas del nuevo iphone 6 s para sus regalones, sin dejar en
segundo plano la cantidad de bolsas que colgaban de sus manos:
-
Que paso
vecina?!, ¿no que los regalos no importaban mucho?
-
Shuta
flaquito, tu sabí que lo niños son niños, después pensarán que ni el viejito
pascuero ni yo los escucho, hay que mantener la magia con ellos al menos, ya
que ya se perdió con el Lucho…
-
Veo que
está complicá la cosa vecina, y que tal los regalos, ¿Están muy caros?
-
Pues claro
que están caros los regalos, mis hijos la Belén y el Gonzalo cada vez piden
juguetes más raros, yo ya ni entiendo la tecnología, ayer eran los soldado de
plástico y quien sabe que inventan hoy en día, aunque fíjate que no los
encuentro tan malo, en el comercial de la tele dicen que son más didácticos, me
imagino que más sanos.
La publicidad esparcida en los medios es una de las
herramientas más potente que tiene la hegemonía de turno, de alguna manera
implantan en la población el ideal capitalista seduciendo al consumo,
haciéndote parte del, porque de lo contrario no eres parte de nada. De cierto
modo entendí a mi vecina cuando me dijo: “…tu
sabí que los niños son niños…”, claro, que culpa tienen ellos de crecer en
esta generación con estímulos tecnológicos constantes, con la televisión que
moldea sus pensamientos, crecen con la concepción de la figura del viejito
pascuero como un ser omnipresente y repartidor de recompensas en base al
comportamiento anual, siguen creciendo y aunque se den cuenta de que en
realidad los repartidores de recompensas y afectos son sus padres y cercanos y
no el viejito pascuero, aun así siguen esperando su respectivo regalo, de lo
contrario el niño sentirá que no lo quieren o que no les interesa a sus
familiares; continua creciendo, y cuando el niño ya se hizo adulto lo más
probable es que ya no esperé ningún regalo, sin embargo, se sigue sintiendo
comprometido con la hermosa navidad, y esta misma le engendra en lo más
profundo de su ser la necesidad de comprar regalos: CIRCULO VICIOSO,caímos
redonditos.
Gastemos todo nuestro dinero en regalos!, de las deudas
preocupémonos después, ¿te sientes angustiado?, no te preocupes, recuerda que
la plata invertida fue depositada en tus seres queridos, es importante
demostrarle tu afecto en estas fechas especiales, ¿aun así te sientes
angustiado? ¿no encuentras el regalo que quería tu novia?, relájate! No olvides
el verdadero motivo de la celebración de esta fiesta: el nacimiento del niño
Jesús, ella sabrá comprender tu intención aunque no le guste tu regalo, de
todos modos podrán celebrar el nacimiento del creador, ¿o acaso no te has dado
cuenta de que somos todos religiosos?, por supuesto que somos todos religiosos!,
sale a darte una vuelta por la ciudad, las luces en las casas, los adornos en
las calles, los resplandecientes árboles de navidad en cada living (sin dejar
de lado a los que instalaron el árbol blanco nevado, rindiendo honores a la
blanca y nevada y navidad, de seguro que luego armar su arbolito salieron hacer
monos de nieve), esto nos hace a todos participes de la navidad: católicos, evangélicos,
ateos, delincuentes, millonarios, ¡a todos! ¿ No lo encuentras perfecto?!.
Déjame decirte que realmente es perfecto, perfecto para las
grandes empresas, perfecto para Coca-Cola que hizo historia con la imagen del
viejo gordo vestido de rojo, perfecto para los bancos que son precisamente en
estas fechas donde se soban con más ganas las manos, perfecto para la moral
occidental que continua con el éxito de una de sus costumbres más arraigadas.
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